El actual gobierno ha pasado por
un proceso de aprendizaje, en el cual se ha dado cuenta que la represión no
contiene los movimientos sociales, sino que los agudiza. No solo ello, el
impedir su manifestación genera solidaridad hacia ellos, lo cual ocurrió con
las protestas en Punta Arenas, Hidroaysén, movimiento estudiantil o Aysén. La
ciudadanía volvió propias estas demandas (lo que no implica que participaran en
ellas, solo que las apoyaron), lo cual se refleja en las encuestas, las cuales
no evaluaron bien al gobierno a pesar del crecimiento económico, la reducción
de la cesantía, y la estabilidad de la economía. En este proceso de
aprendizaje, el gobierno se ha dado cuenta de algo esencial sobre las demandas
ciudadanas: se le pide al gobierno que resuelve estos problemas. Ante esto, el
gobierno cumplirá con lo pedido, pero a su manera. La eliminación del CAE, por
ejemplo, no elimina el endeudamiento ni el lucro dentro de la educación, ya que
el endeudado pasa desde la banca hacia el Estado, el cual entregará una tasa
del 2% anual sobre el precio de la carrera. Ante esto, las universidades pueden
perfectamente subir a destajo los aranceles, ya que tienen la libertad de
hacerlo. Por tanto, el nuevo problema será la brecha cada vez mayor entre
Arancel de Referencia (arancel fijado por el Estado como el precio que debiera
costar una carrera en términos estándar) y Arancel Real (lo que cobran las
casas de estudios en función de sus propios criterios) Persiste de esta forma
que los problemas sociales no quedan solucionados (un sello del actual gobierno)
pero con una nueva apariencia (el gobierno está trabajando para dar respuesta a
las demandas sociales)
Los gobiernos aprenden, así
también la ciudadanía, y es deber de esta de tomar conciencia que se ha
cumplido una fase en el crecimiento de los movimientos sociales y ciudadanos.
La fase de demandar carencias debe dar paso a una fase en la cual lo obtenido
no es capaz de satisfacer lo demandado. Esto es principalmente consecuencia del
sesgo neoliberal del gobierno como también es por el hecho de que los actores
perjudicados o por la inexistencia como por el déficit de una política pública
no son parte de su diseño ni de su implementación. No es de esperar que un
gobierno que ha sido parte de la aniquilación de un Estado otrora social
solucione los problemas de los que ha sido creador. Es hora de un cambio de
táctica y estrategia, y el cambio es ahora.